Skip to content

Recetas

Snack

Primeros

Segundos

Hígado

Fuente

El multivitamínico de la naturaleza. Es el alimento con más aporte de vitamina A, rico además en B12, B6, biotina y folato.

Algunas ideas para los no iniciados:

  • Remójalo durante unas horas en agua (la mínima necesaria para cubrirlo) y añade un ácido, como jugo de limón, yogur o un poco de vinagre. Suavizarás su sabor para aplicar después cualquier receta. Sumergirlo en leche también le dará una textura menos arisca.
  • Cocínalo con cebolla, añadiendo otras especias si es necesario.
  • Prepara un buen paté (receta).
  • Combínalo con carne picada, en forma de hamburguesa o albóndigas. En la proporción adecuada el hígado pasará desapercibido.
  • Tritúralo con la batidora hasta convertirlo en pasta (agrega un poco de agua si prefieres), amasa pequeños trozos (como si fueran píldoras grandes) y almacénalos en el congelador. Utiliza estas pastillas para potenciar caldos, sopas o cualquier otro plato.

Si te preocupa la acumulación de toxinas debes entender que la analogía del hígado como filtro es poco acertada. Más que un filtro es una compleja planta de tratamiento. Neutraliza los posibles compuestos tóxicos y los expulsa, no los almacena. Pero sí almacena el conjunto de nutrientes que requiere para realizar su alquimia química, de ahí su valor nutritivo (más detalle).

Aunque el hígado acumula más metales pesados que el músculo (las toxinas tienen más afinidad por la grasa), los niveles son bajos y seguros (estudio, estudio, estudio, estudio), aunque es recomendable priorizar producción ecológica.